Cerca de 11 millones de personas en el mundo padecen glaucoma, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tan sólo en México afecta a 1.5 millones de habitantes y hasta 50 mil casos de ceguera, debido a su detección tardía.

Sin embargo, el 90% de la ceguera que provoca la enfermedad ocular podría evitarse mediante la detección y tratamiento oportunos.

Por ello, este 12 de marzo es la fecha elegida por la Asociación Mundial del Glaucoma (WGA, por sus siglas en inglés) y la Asociación Mundial de Pacientes con Glaucoma (WGPA, por sus siglas en inglés) para conmemorar el Día Mundial del Glaucoma, y llamar a la población para que tome medidas y prevenga esta grave enfermedad, que se ubica como la segunda causa común de ceguera en el mundo.

Los dos tipos principales de glaucoma son el de ángulo abierto y el de ángulo cerrado.

El Glaucoma de ángulo cerrado se produce cuando el iris obstruye la salida del humor acuoso, lo que provoca una subida muy importante de la presión ocular con dolor ocular,

Síntomas

  • Visión borrosa o difusa
  • Dolor intenso en los ojos y la cabeza
  • Ojos rojos
  • Náuseas o vómitos (que acompañan el dolor intenso en los ojos)
  • Aparición de halos color arcoíris alrededor de las luces brillantes
  • Pérdida repentina de la visión

Glaucoma crónico o de ángulo abierto, es el más frecuente, de patogenia multifactorial, en el que la presión ocular está elevada pero no se produce inicialmente ningún síntoma, lo que hace más difícil su detección hasta que empieza a afectar la visión.

  • La pérdida gradual de la visión periférica, generalmente en ambos ojos.
  • La visión de “túnel” en las etapas avanzadas.
  • Puntos ciegos irregulares en la visión lateral (periférica) o central, que ocurren con frecuencia en ambos ojos.
  • Visión de túnel en las etapas avanzadas
  • Este tipo de glaucoma progresa más lentamente y puede dañar el nervio óptico..

Prevención

Realízate regularmente un examen con dilatación ocular, puede ayudar a detectar el glaucoma en una etapa temprana, antes de que ocurra un daño significativo.

  • Tienes que conocer los antecedentes médicos oculares de tu familia. El glaucoma suele heredarse. Si tienes un riesgo mayor necesitarás realizar un análisis para la detección con mayor frecuencia.
  • Realizar actividad física segura. La actividad física regular y moderada puede ayudar a prevenir el glaucoma porque reduce la presión ocular. Habla con el médico sobre un programa de ejercicios adecuado.
  • Utiliza con regularidad gotas oftálmicas con prescripción. Las gotas oftálmicas para el glaucoma pueden reducir significativamente el riesgo de que la presión ocular alta avance hasta un glaucoma. Para que sean efectivas, tienes que utilizar con regularidad las gotas oftálmicas prescritas por el médico, incluso si no tienes síntomas.
  • Utiliza protección para los ojos. Las lesiones graves en el ojo pueden causar glaucoma. Colócate protección para los ojos cuando utilices herramientas eléctricas o participes en juegos con raqueta de alta velocidad en canchas cerradas.